Edmundo García ha construido su vida y la de los suyos gracias a la habilidad de sus manos. Peluquero de abolengo y creador del corte ejecutivo, su vida es la historia de un joven pueblerino emigrado a la gran ciudad, a quien le tocó vivir un México desdibujado entre crisis económicas recurrentes y la incumplida promesa de prosperidad.
Don Edmundo ha sido ejemplo de superación “en cabeza ajena”, pues su premisa vital ha sido practicar la observación puntual de los otros: “de ellos aprendemos, y evitamos cometer los mismos errores”. Por eso ahora, a sus 80 años de edad, sobresale como jefe de familia, padre, abuelo y sabio consejero. Sus palabras también se escuchan al dialogar con su hija y nietos, en quienes vemos el empuje de los García en su anhelo por progresar y ser felices. Sin duda, don Edmundo ha sido ejemplo y fuente inspiración para sus hermanos, hijos y nietos.
Artista de la tijera, entre un corte y otro, despacha día a día en ‘El sol naciente’, su peluquería en la colonia San Rafael, ciudad de México.